ASTIGMATISMO

«El astigmatismo es uno de los errores de refracción más habituales y, al igual que sucede con la hipermetropía, se suele nacer con él. Su principal síntoma es que los objetos se ven borrosos o distorsionados a cualquier distancia. No obstante, lo más frecuente es que no sea demasiado acusado y, por lo tanto, no suele necesitar corrección.

 

Se estima que cerca de un 25 % de la población española presenta astigmatismo. Según ciertos estudios relevantes, el 24,8 % de los participantes afirmó tenerlo. El 53 % de las personas entre 25 y 34 años tiene este error de refracción, así como al 50 % de encuestados entre 18 y 24 y entre 35 y 44 años.»

¿Qué es el astigmatismo?

El astigmatismo se manifiesta cuando los rayos de luz vertical y horizontal no tienen el mismo punto de enfoque sobre la retina. Al incidir en dos lugares diferentes se forman dos imágenes que se superponen y, como consecuencia, el contorno de los objetos se distorsiona.

 

Ojo con astigmatismo: ¿cómo es?


Normalmente, el astigmatismo se produce porque la córnea tiene forma ovalada en lugar de redonda, por lo que carece de la simetría necesaria para enfocar las imágenes de la manera adecuada. Este tipo de defecto de refracción se denomina astigmatismo corneal y es el más habitual.

En algunas ocasiones es el cristalino, la lente del ojo, el que tiene forma ovalada y causa el astigmatismo lenticular, que es poco frecuente.

Tipos de astigmatismo

Causas y síntomas del astigmatismo

La principal causa del astigmatismo es la genética, ya que es una característica de los ojos hereditaria. Es muy común que los bebés nazcan con este error de refracción y que se corrija de forma natural según van creciendo y el ojo adquiere su forma y su tamaño definitivos. En ocasiones, una cirugía ocular o una lesión en el ojo pueden causar astigmatismo adquirido, que no guarda relación con la genética.

Los principales síntomas del astigmatismo son:

  • Visión borrosa o distorsionada tanto de cerca como de lejos
  • Dificultad para ver de noche
  • Necesidad de guiñar los ojos para enfocar con nitidez
  • Dolor de cabeza
  • Lagrimeo
  • Fatiga visual
Cuando se presentan varios de estos indicios, conviene visitar a un especialista para que valore la situación y proponga el tratamiento más adecuado en cada caso.